Archive for noviembre, 2011

Croquis e introducción a la orientación

La orientación la definimos como la capacidad de saber dónde estás y hacia dónde quieres ir.

De manera lúdica podemos empezar con juegos sensoriales y de rastreo. A continuación os dejamos algunos juegos sensoriales.

Cuando tengamos un croquis o mapa, lo primero que debemos hacer es orientarlo hacia el norte. En Melilla podemos deducir donde está el norte, teniendo como referencia Rostrogordo y sobre todo el cabo Tres Forcas. Con el mapa orientado hacia el norte y buscando algunos puntos del mismo: instalación deportiva del instituto, entrada del parque, fuertes exteriores a Melilla La Vieja…, podemos saber donde estamos en el mapa.

La progresión lógica que podemos realizar para la orientación es empezar en un lugar pequeño, por ejemplo, nuestro instituto, para progresivamente ir a algunos parques o zonas tranquilas y/o de interés cultural de algunos barrios, terminando por grandes zonas de Melilla, como la norte y regiones naturales. A continuación os dejamos algunos croquis:

IES Enrique Nieto. Para la realización de este croquis podemos empezar con una foto aérea (puedes sacarla de google map o google earth) y después realizarla a mano. Muy interesante para iniciarnos en la orientación y organizar gymkhanas.Entre los parques que hay en Melilla, podemos empezar por el de “Agustín Jeréz Rodríguez” (fotos), situado a la espalda de la Policía Local e IES Miguel Fernández. Además de por su historia, sus reducidas dimensiones lo hacen interesante para la iniciación.

Cercano a este parque encontramos otro de mayor dimensiones, el Parque Forestal (imagen aérea en google maps). Podemos comenzar por su parte este, ya que está ligeramente inclinado de manera descendente en esta zona y dificulta la visión de todo su entorno. Sus grandes dimensiones permiten un esfuerzo más parecido a una actividad de orientación de velocidad.Podemos combinar los parques con zonas urbanas tranquilas y/o de interés cultural. Entre estos dos parques tenemos el itinerario modernista de el barrio de “El Real” que nos propone Antonio Bravo.Por su interés cultural y de flora exótica (no muy acorde con actuales criterios de sostenibilidad), tenemos al Parque Hernández. Actualmente tiene una serie de carteles que describen la flora exótica existente que, junto a la ornamentación histórica como la entrada principal, templete de la música, fuentes, etc., podemos planificar gran cantidad de puntos de control para la orientación.Este parque lo podemos relacionar con los dos grandes espacios de mayor interés cultural que tenemos en Melilla: el Triángulo modernista y Melilla “La Vieja” (ciudadela). Muy interesante para actividades con alumnado de intercambio, por ejemplo. Ambos croquis pueden ser adquiridos desde la Oficina de Turismo que está situada en la Plaza de las Culturas.Entrando en recorridos más propios de orientación y por zonas más extensas, intentando pasar por algunas rurales y naturales, tenemos cercano a nuestro instituto dos zonas: Huerta del Limonar y Villa Pilar.

Contamos con uno propio de orientación (colores, no usa topónimos, leyenda propia, etc.): Parque Periurbano de Rostrogordo. En algunas propuestas prácticas con niños, hemos llegado a descartar los puntos 2 y 3 por tener que cruzar la carretera que rodea al parque.


Antes de empezar por el Parque Periurbano de Rostrogordo, podemos iniciarnos en el Centro de ocio y deporte “El Fuerte”, más propio para una gymkhana.

La orientación es fundamental para seguir un itinerario, planificarlo, buscar alternativas, etc., o explorar uno nuevo. Aquí os dejo uno muy sencillo realizado para el propuesto por “Guelaya. Ecologistas en Acción” del río Nano.Tenemos realizado un croquis donde las distancias ya comienzan ser largas para un uso recreativo y más interesantes desde el punto de vista físico y deportivo, así como para el uso de la bicicleta: Zona Norte de Melilla. Comprendida desde el paso fronterizo de Mariguari, Reina Regente y Tiro Nacional en el sur, hasta la parte más al norte como el Barranco del Quemadero, limitado al este por Horcas Coloradas y al oeste por la frontera con Marruecos (Tigorfaten).

Esta zona norte la hemos sacado del mapa topográfico de Melilla (1111-III) a escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional (IGN) y que, como la mayoría de los mapas, puedes comprar en la Tienda Verde.También existe otro mapa topográfico de Melilla, en este caso, a escala 1:20.000 y del Servicio Geográfico del Ejército (SGE).

Partiendo de un croquis que trata todo Melilla y con la publicación reciente del libro Bravo, A. (profesor de nuestro intituto), Belver, J. A. y Saro, F. (2011). “Arquitectura Militar del siglo XIX”. Melilla: Fundación Gaselec.A continuación os dejo un vídeo recopilatorio de las fotografías realizadas a los fuertes exteriores por el grupo Photowalk Melilla.

Con una temática diferente se puede realizar otro itinerario por Melilla con la base de la publicación González García, J. A. y Enrique Mirón, C. (2010). “Paseos botánicos por la ciudad de Melilla”. Melilla: UNED.Por último, os dejamos el croquis de la región natural de Guelaya que podemos utilizar para la interpretación de paisajes.Para una mayor nivel teórico os dejo el siguiente post de este mismo blog: “Orientación y cartografía. Introducción“.

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Flora y fauna de Guelaya

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Costas de guelaya

Bañadas e influidas por el mar Mediterráneo, concretamente por el mar de Álborán, presenta dos tipos de costas:

  1. Costas altas. Presentes en la Península de Tres Forcas, están caracterizadas por la presencia de acantilados y numerosos entrantes y salientes, que constituyen puntas y calas o ensenadas. Desde el punto de vistas morfológico, y salvo la parte eruptiva que constituye el mismo Cabo de Tres Forcas, la costa occidental es distinta de la costa oriental: en efecto, dado que la península sufre un movimiento de basculamiento general de un 3% aproximadamente, hacia el este, las cosas occidentales, aún conservando el carácter recortado, son menos abruptas, con un desnivel progresivo desde la meseta hacia el mar, mientras que en la costa oriental forma acantilados de hasta un centenar de metros de altura, don de los fenómenos de cavitación o erosión marina han dejado multitud de escollos y rocas semisumergidas que hacen del lugar una zona peligrosa para la navegación.
  2. Costas bajas. Presentes en la parte occidental de la base de la Península de Tres Forcas, quedando interrumpida por la Punta Negri al oeste y los acantilados abarrancados de Quebdana al este, formando playas en las que la fuerza de los vientos dominantes (del oeste -poniente- y del este -levante-) hacen avanzar las arenas en forma de gigantescas dunas móviles, como las de Hidum, Sammar, Taxdir, etc. En la costa oriental, esta costa cubre las bahía que comienza al sur del peñón de la fortaleza de Melilla (La Vieja), y en la que se produce la desembocadura del río de Oro, formando una playa de arena fina, en forma de semicírculo abierto, que se suele subdividir en varios tramos: San Lorenzo, Los Cárabos, Miami (hoy desaparecida por la construcción del puerto de Beni Enzar), etc.

Mención aparte merece una de las formaciones marinas más características de la región, situada al sur de la Bahía de Melilla y conocida como Mar Chica o “Sebjá Bu-Areg”. Se trata de un mar interior o albufera constituido por el apresamiento de una porción de mar de 154 km², en forma de óvalo, en virtud de la formación de un cordón litoral de arena, denominado Lengua de Tierra (Restinga) que, prologándose en línea recta hacia el SE, presenta una comunicación con la Mar Grande o Mediterráneo, por un pequeño estrecho llamado Bocana, que se abre y se cierra en ciclos de amplitud variable. Actualmente se están consolidando una bocana artificial por dos grandes diques para el paso continuo de barcos de poco calado.

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Geología de Guelaya

La región de la Guelaya presenta una de las colecciones más ricas y diversas de constituyentes petrológicos, pudiéndose encontrar tanto rocas sedimentarias, como metamórficas o magmáticas o ígneas. Es una de las regiones más importantes por sus mineralizaciones, y en algunos puntos presenta suelos fértiles, útiles para la agricultura.

Las rocas de la Guelaya pueden pertenecer a uno de los siguientes grupos de roca magmáticas:

A. Rocas paleozoicas. Guardan estrecha relación con las formaciones triásicas. Forman un solo grupo:

  1. Grupo peridotítico. Formado por peridotitas, de gran importancia en Ceuta, pero que en la Guelaya tan sólo existe un pequeño asomo, tal vez de tipo lacolítico, localizado en el barranco de Ayelmás, en la Península de Tres Forcas, donde aparece descompuesta y metamorfizada.

B. Rocas mesozoicas. Guardan estrecha relación con las formaciones triásicas. Forman un solo grupo:

  1. Grupo ofítico. Constituido por ofitas, parecidas a la sienita por la presencia de ortosa y biotita y la carencia de cuarzo, pero con clara textura ofítica en los feldespatos. Forma en la Guelaya unpequeño manchón asociado al asomo triásico de los montes de Buscherif, al sur del macizo de Beni Bu Ifrur.

C. Rocas cenozoicas. Constituyen la inmensa mayoría de las formaciones eruptivas de la región, responsables de los fenómenos geológicos más importantes. Consta de rocas intruxicas, filonianas y volcánicas, que veremos en tres grupos: diorítico, andesítico y basáltico.

  1. Grupo diorítico. Integradrado por el lacolito de Uixan, en el macizo de Beni Bu Ifrur. Consta de dioritas típicas, de textura holocristalina, formadas esencialmente por plagioclasas y anfíbol, con tránsito a granulitas en algunos tramos, por la presencia de ortosa y cuarzo. Las formaciones dilonianas porfiroides que aparecen al borde del mencionado lacolito, son pórfidos dioríticos, en ocasiones algo cuarzosos y de textura microcristalina. Su edad parece ser que es del plioceno, aunque anteriores a las manifestaciones volcánicas andesíticas.
  2. Grupo andesítico. Integra rocas muy diferentes que, no obstante, tienen en común el ser volcánicas, de textura porfídica, y con predominio de plagioclasas (feldespatos). La clasificación, que no excluye las formas intermedias que pudieran existir, consta de:
    1. Subgrupo andesítico. Son las rocas más abundantes, de gran diversidad, pudiéndose agrupar en:
      • Andesitas prioxénicas o augíticas. De textura pilotáxica o microcristalina. Existen variedades tales como: andesitas piroxénicas (vertiente norte del Gurugú, isla de Alborán), piroxénico-anfibólicas (islas Chafarina, Buharagua), piroxénica con biotita (Tazuda, Atalayón, Punta negri, vertiente sur del gurugú, islas Chafarinas) y piroxénico-anfibólicas con biotita (Sidi Musa, islas Chafarinas).
    2. Subgrupo traquiandesítico. Son rocas algo más ácidas, caracterizadas por la presencia de sanidino y con plagioclasas que varían entre oligoclasa y andesina. Su textura es traquítica, es decir pilotáxico-fluidal, con escasez de fenocristales y de minerales ferromagnesianos (cuando éstos se presentan en biotita). Destacan las siguientes variedades:
      • Traquiandesitas feldespáticas. Forman diques en el Gurugú. Tazuda, Nador, Cala Viñas y Tres Forcas. También han sido identificadas en las islas Chafarinas.
      • Traquiandesitas biotíticas. Que se encuentran en el barranco de Sidi Mesaud.
      • Estas rocas parecen ser del plioceno superior, es decir, del astiense, pero son algo más modernas que las andesitas, sobre las cuales descansa, sin solución de continuidad.
    3. Subgrupo de obsidianas andesíticas. Formado por rocas de textura vítrea, estalcítica, esferolítica o perlítica, que engloba algunos fenoscristales de feldespatos y algunos de biotita. Son los representantes vítreos de los grupos anteriores, formados por un enfriamiento rápido del magma. Existen dos tipos:
      • Obsidianas andesíticas. Que carecen de fenocristales o si lo tienen, siempre escasos, son de feldespato. Se encuentra en Hardu, cerca del zoco de Yemaa, en Tres Forcas y en Dxar Maffut.
      • Obsidianas andesíticas biotíticas. Que contiene fenocristales de biotita. Se encuentra en el monte Tidinit en Kaddur, Tres Forcas, etc.
      • Estas rocas, por su textura, indican un enfriamiento brusco en diques y manchones que, en determinados sitios tal vez indiquen erupciones volcánicas submarinas. Están datadas de finales de plasenciense.
    4. Subrgrupo de las dacitas. Constituye un grupo reducido a tres pequeños asomos, caracterizados todos por su acidez textura porifiroide y presencia de plagioclasas (oligoclasa o andesina), elementos ferruginosos (biotita, augita), y lo más característico: cuarzo idiomorfo. A este grupo pertenecen las dacitas propiamente dichas (Arroyo Masin, Az-Hasain y en Igsasa), riolitas (faldas orientales del Gurugú, Igsasa) y diabasas (hondonada del Gurugú), todas de edad miocena o pliocena (plasenciense).
  3. Grupo basáltico. Integrado por rocas constituidas esencialmente por plagioclasas básica, augita y olivino, con una matriz de textura pilotáxica, formada por feldespatos y elementos ferromagnesianos. La textura del conjunto es la típica de los basaltos: matriz micorcristalina, sin partes vítreas y con elementos muy entrecruzados. Macroscópicamente son negros, densos y algunos con estructura vacuolar, rellenada posteriormente de calcita. Destacan:
    • Basaltos doleríticos. En los que apenas hay fenocristales o restos porfídicos, pero si hay olivino, contituyendo un tránsito a dolerita. Se encuentran en el Zoco el Yemaa, entre el Gurugú y el Atalayón, en Sidi Guriach e Hidum.
    • Basaltos labradoríticos. En los que apenas hay olivino y los microlitos de labrador se mezclan en la matriz, con los de augita, constituyendo casi toda la roca. Se encuentra en la meseta del Zoco el Had y también ha sido identificado en la isla Congreso (Chafarinas).
    • Son rocas de edad posterior a la andesitas y a las traquiandesitas, ya que se observan coladas de las primeras superpuestas a las segundas. Se estima que su edad sea del plioceno superior, marcando unas erupciones tranquilas, fisurales, que constituyen la faja eruptiva más interna de la cuenca de Alborán.

En orden de importancia tenemos en Guelaya los siguientes suelos:

  • Suelos de origen eruptivo. Formados a partir de la alteración de rocas y demás productos volcánicos. Son suelos ricos en fósforo, debido al apatito, y en potasa, debido al sanidino, así como sodio, etc. En general son suelos fértiles, localizados en los alrededores del macizo eruptivo del Gurugú y valles o vegas de ríos o arroyos que nacen en él, lo que denuncia el origen aluvial o alóctono de estos suelos. Se hallan buenos suelos en Jemis, Nador, Farhana y Melilla.
  • Suelos salinos. Están representados en los alrededores de la Mar Chica, las llanuras del Bu-Areg, donde la sal disuelta, procedente de filtraciones marinas freáticas o bien los ríos salobres como el Zeluán, asciende por capilaridad y forma costras salinas, nefastas para la agricultura.
  • Suelos pedregosos o calcáreos. Especialmente abundantes en la meseta esteparia de Beni-Sicar, donde el paisaje de piedras es la tónica dominante. Estas formaciones son debidas a la fuerte deflacción que provocan los vientos dominantes, que desprovee al terreno de los elementos finos. A este hecho se le viene a añadir el problema de la costra travertínica que ocupa la mayor parte del terreno, que imposibilita el asentamiento de la vegetación. Tan sólo la acumulación de agua de lluvia en determinadas depresiones, ha permitido la meteorización de las calizas y, por ende, la acumulación de arcillas rojas, dando suelos pesados, donde la vegetación subarbustiva ha iniciado alguna edafogénesis y en su mayor parte utilizando para la agricultura de secano, principalmente de cereales.

En conclusión, salvo algunos suelos de origen eruptivo o aluvial, los procesos de edafogénesis en la Guelaya son lentos y no exentos de dificultades, resultando, por lo general, suelos pobres, propios de clima mediterráneo estepario.

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