2.5.2. El equipo. El saco de dormir

El ser humano, desde siempre, se ha encontrado en multitud de situaciones en las que no le ha quedado más remedio que dormir a la intemperie. La importancia de descansar bien, combinada con las circunstancias meteorológicas, han contribuido a que a lo lardo de toda la historia humana se hayan inventado múltiples sistemas de aislamiento contra el frío a la hora de pasar la noche.

Características.

La capacidad térmica, el peso, las dimensiones del saco dentro de la bolsa y su forma, junto con el tipo de actividad que vayamos a realizar, son detalles a tener en cuenta a la hora de elegir nuestro saco de dormir.

  • La capacidad térmica viene determinada por el espesor de la capa aislante y su calidad, el tipo de construcción y los detalles técnicos que se le incorporen: collarín, forma de la capucha… Estos tres factores definen la calidad de un saco.
  • El volumen de un saco plegado variará en función del espesor de los tejidos y la facilidad de compresión de su relleno. Cuanto menos ocupe, más cómodo será el transporte.
  • El peso. La búsqueda de ligereza ha traído consigo una mayor investigación de los diferentes tipos de construcciones y materiales de revestimiento, así como de fibra  de relleno. La diferencia entre un saco pesado y uno ligero está en la capacidad de aislamiento que este nos proporcionará, la elección de uno u otro dependerá del uso que vallamos hacer de él.
  • Las dimensiones de un saco de dormir determinan la libertad de movimientos y la cantidad de aire a calentar en su interior. Un saco muy estrecho será muy incomodo, y un saco demasiado ancho será difícil de calentar, por lo que debemos escoger uno que nos deje espacio suficiente para movernos sin que tengamos que calentar mucha masa de aire. Investigaciones recientes demuestran que un 70% de la capacidad térmica la aporta la capa aislante y el 30% el espacio interior del saco.

Construcciones más usuales.

Cuando se confecciona un saco, además del relleno y de los tejidos interior y exterior, se tiene en cuenta otro factor de importancia vital en cuanto a capacidad calorífica del saco: la construcción. Ésta puede ser básicamente de tres tipos:

  • Construcción simple. Posee costuras frías (puntos sin cámara de aislamiento), son ligeros y su capacidad térmica es muy reducida. Son recomendables para verano.
  • Construcción doble. Son dos capas de tejido anti-pluma y dos de tejido muy poroso con el fin de reducir peso y permitir mejor la circulación del aire caliente. Para evitar la pérdida de calor por los puntos fríos, las costuras del volumen exterior e interior van contrapeadas. Estos sacos tienen una gran ventaja sobre otros, son muy resistentes al uso, duran más, y como inconveniente podríamos decir que pesan un poco más.
  • Construcción en tabiques. En este tipo de confección se utilizan dos capas de tejido anti-pluma unidas mediante unas tiras de material ligero y poroso a modo de tabiques. De esta manera se crean unos compartimentos, tipo cajón , que facilita el hinchado del plumón dándole al saco un espesor uniforme evitando así los puntos fríos. El aire caliente pasa con facilidad a través de los tabiques repartiendo el calor de forma homogénea. Son sacos más ligeros, pero mucho más delicados y de vida más corta.

Detalles técnicos de un saco.

La calidad de un saco viene dada por diferentes aspectos técnicos:

  • Collarín aislante. Es indispensable para evitar la pérdida de calor por convección. Es conveniente que se pueda cerrar en torno a nuestro cuello con un cordón elástico.
  • Capucha. Por la cabeza siempre se pierde gran cantidad de calor, por lo que la capucha de neustro saco debe estar preformada para que la envuelva completamente, y provista de cordinos elásticos para ceñirla lo más posible.
  • Cremalleras. Deben ser de buena calidad e inyectadas, de doble cursor.
  • Solapa térmica aislante. Para que no entre el frío a través de la cremallera deberá llevar una solapa gruesa y rellena, es importante que en la unión de ésta al interior del saco no haya costuras frías. En el exterior es aconsejable una tapeta de nailon (nylon) para cubrir la cremallera e impedir el paso del viento.

En la siguiente imagen podemos ver algunas partes del saco: 1.- Base espaciosa; 2.- Tapeta térmica en cremallera; 3.- Ceñidor de cabeza; 4.- Capucha ajustable; 5.- Collar térmico ceñidor; 6.- Velcro de ajuste en hombros; 7.- Costuras diferenciadas; 8.- Cremallera de doble cursor; 9.- Banda antideslizante; 10.- Cintas para colgar.

Materiales de confección.

Los tejidos de revestimiento exterior deben proteger al saco del viento, del agua y del escape del relleno aislante, por lo cual los hilos son muy finos y poseen una alta densidad, se les aplica un tratamiento hidrófugo para el rechazo del agua. Todos parten de un tafetán que cada casa le da un acabado diferente.

El relleno.

A la hora de escoger entre pluma o fibra tenemos que tener muy claro para qué lo queremos y en qué condiciones lo vamos a utilizar.

Para frío seco y temperaturas extremadamente bajas, el rendimiento de la pluma es incuestionable. Sus principales cualidades son, su excelente aislamiento, su poco volumen y peso. Los inconvenientes, pierde poder de aislamiento con la humedad y tarda mucho tiempo en secar.

En condiciones de frío húmedo o de posibilidad de mojar el saco, la fibra es una buena elección debido a su escasa absorción de humedad y rápido secado, junto con su excelente capacidad de transpiración.

Un saco de pluma tiene una duración sin perder sus propiedades mucho más larga que un saco de fibra.

Algunas fibras que se utilizan para sacos:

  • Polarguard. Tejido que consiste en la unión de fibras cortas de poliester unidas con resinas o embutidas. Se hila de forma continua, esto elimina los puntos fríos.
  • Polarguard HV. Resulta del vaciado interior de la misma fibra de Polarguard, eliminando peso aunque no su capacidad calórica.
  • Thermastat. Tejido resultante del trenzado de fibras huecas de polyester confiriendo una alta capacidad de regulación de temperatura al microclima que se crea en el interior del saco, deja salir el vapor de agua.
  • Primaloft. Microfibras sintética con propiedades físicas y térmicas similares a las de la pluma, a igual peso y densidad es tan caliente como la pluma.
  • Micraloft de Ajungilak. Combinación de fibras huecas de polyester siliconado con fibras algo más finas que el decitex normal. Esta combinación forma tejidos multicapa favoreciendo la capacidad calorífica.

Mantenimiento.

  • Lavas a mano con agua fría y jabones especiales, aclarándolo abundantemente.
  • El secado debe ser a la sombra con el saco extendido horizontalmente y deshaciendo manualmente los apelmazamientos de pluma o fibra.
  • El almacenamiento debe ser fuera de la funda, colgado o extendido.
  • Una sábana interior proporciona más comodidad y preservará el saco de la suciedad. En caso de no tener, se recomienda dormir con una camiseta y una malla fina.
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