2.5.1. El equipo. La mochila

El origen de la mochila se remonta a la prehistoria, cuando en los desplazamientos del hombre, este tenía que portear sus pocos enseres a la espalda. La evolución de la mochila ha ido pareja a la necesidad del hombre de transportar más cosas cada vez más pesadas. Las guerras han sido las que han impulsado, sobre todo desde el siglo XVIII, los diferentes avances, tanto en materiales como en formas y capacidades, ya que el soldado, debido al nuevo tipo de conflicto, debía llevar sobre su espalda todo lo imprescindible para poder sobrevivir en el frente.

Hoy en día, nuestras mochilas no tienen nada que ver con aquellas de lona pesada, ya que son de fibras sintéticas impermeables y ligeras, quedando la resistencia condicionada por la utilización de unos u otros materiales. También a evolucionado la forma y la estructura de las mochilas para adaptarse mucho mejor a la anatomía humana, apareciendo modernos sistemas de suspensión y regulación. La actividad que vayamos a realizar determinará el tipo de mochila que debemos llevar: escalada, senderimo, esquí…

Materiales de fabricación.

La cordura, un derivado de la poliamida, es quizás el material más utilizado hoy en día para la construcción de mochilas, por tener una excelente relación, peso y resistencia a la abrasión y el desgarro. Los grosores más recomendados van de los 500 a los 1000 deniers. Existen otros materiales utilizados en la confección de mochilas, para estos tejidos siguen siendo los derivados de la poliamida unos de los más importantes, también se utilizan kevlar y poliester. Muchos de estos materiales se fabrican en exclusiva para cada marca, para diferenciarse de la competencia.

Para dar impermeabilidad a estos materiales se les dan distintos tratamientos: resinados o inducidos de poliuretano, dependiendo del tratamiento serán más o menos eficaces. Las costuras siempre serán la parte más sensible para la entrada del agua.

Clasificación y características.

Las mochilas pueden dividirse en tres grandes grupos dependiendo de su capacidad:

  • Hasta 40 litros. Éstas son utilizadas para actividades de una jornada o para ataque.
  • De 40 a 65 litros. Su uso más habitual es para actividades en las que por lo menos se va a apasar una noche fuera, ya que es necesario llevar el saco, funda de vivac, hornillo…
  • Más de 65 litros. Este tipo de mochilas se utiliza para actividades de varias jornadas, para realizar porteos.

Características.

En general, las mochilas van a ser de muchas formas diferentes y van a tener una serie de detalles que serán más o menos apropiados para la actividad que deseemos realizar. A continuación pasamos a enumerar las siguientes características:

  • Posibilidad de aumentar su capacidad gracias a una capa de doble altura en la parte alta de la mochila, acompañado con una tapa no fijada a la espalda o regulable.
  • En mochilas de media y alta capacidad es muy recomendable el acceso directo independiente a la parte inferior de la mochila, mediante una cremallera externa, con la posibilidad de comunicación con el resto del espacio útil.
  • El acolchado de hombros, espalda y cinturón suele estar elaborado con espumo de poliuretano de celdilla cerrada y de diferentes densidades.
  • La espalda y los suspentes son los que nos van a ayudar a soportar la carga que llevemos por lo que hay que prestar especial atención a este conjunto. Deben de tener facilidad de regulación, para adaptarse a nuestro cuerpo, así como un sistema de aireación adecuado y que el tejido no absorba ni retenga el sudor.
  • El cinturón lumbar es importante y básico en mochilas de tamaño medio y grande. De su diseño depende que la mochila se mantenga firme en la espalda, impidiendo desequilibrios.
  • Las correas son muy necesarias a la hora de portear en el exterior de la mochila los crampones, piolets, bastones de trekking…
  • Los bolsillos exteriores suponen una posible carga adicional y un acceso selectivo a los elementos del equipo, pero suelen desestabilizar y engancharse en el transcurso de la marcha. En el caso de disponer de ellos, es aconsejable que sean de tipo fuelle para que cuando no hagan falta se puedan integrar en los laterales de la mochila.
  • Las riñoneras en el cinturón, posibilitan llevar algo de comida para picar, mientras estamos caminando, sin necesidad de parar. También son muy útiles los portabidones que incorporan algunas mochilas para poder beber de vez en cuando mientras realizamos la marcha.
  • Las costuras, unen las diferentes partes de una mochila, deben de ser de gran resistencia y las que soportan gran esfuerzo deben ser de dobles o triples con sistemas de refuerzo. El hilo debe ser de alta resistencia, poliamida al 100%.

Sistema de porteo.

En las mochilas de carga y porteo es muy importante la adaptación de éstas a nuestra espalda, facilitando una correcta distribución del peso y volumen sobre hombros, espalda y cadera.

Mientras las mochilas pequeñas aportan acolchados simples, las medianas incorporan la espalda anatómica, reforzada con materiales sintéticos de alta densidad que las dotan de cierta rigidez así como de canalizaciones en las zonas de contacto para facilitar una rápida evaporación de la humedad. Las mochilas de carga, poseen diferentes sistemas de regulación para que el usuario ajuste la mochila a sus características anatómicas. Es muy importante que los sistemas sean tan sencillos como efectivos.

Hoy en día podemos escoger dentro de un mismo modelo la talla que mejor se ajuste a nuestro cuerpo y espalda, evitando que la altura del porteador y de la mochila sea muy desproporcionadas. Las chicas empiezan a tener importancia para los fabricantes, algunos incorporan modelos “lady”. Donde se tienen en cuenta la anatomía femenina: espalda más corta, cadera más ancha y pechos, lo que hace necesaria una repartición de las cargas diferentes a nivel de la espalda y concepción distinta del cinturón abdominal así como el sistema de suspuentes para evitar que oprima el pecho.

Partes de la mochila.

  1. Ajuste de la altura de la tapa.
  2. Asa de acarreo.
  3. Tirantes cenitales de hombros o estabilizadores.
  4. Hombreras anatómicas.
  5. Espalda acolchada.
  6. Cinta de pecho.
  7. Ajuste de cintura.
  8. Cinturón acolchado y anatómico.
  9. Ajustes laterales del cinturón.
  10. Tensores de hombreras.
  11. Anilla portamaterial.
  12. Ajuste de altura de hombreras.
  13. Cintas de compresión y portaesquís.

Dentro de las variedad podemos hablar de mochilas ataques, es una segunda mochila para el último día en la ascensión al pico después de varios días de trekking para llegar a refugios; las de trail-running y las de hidratación que podemos ver un ejemplo en el siguiente vídeo.

Existen unas mochilas especiales denominadas portabebés que en el siguiente vídeo os explican.

Relacionado con el tema, existen unos tipos de bolsas pensadas para actividades de agua como podría ser en el desplazamiento terrestre el barranquismo y otras actividades como el kayak. Algunas alforjas de bicicleta (ortlieb) llevan el mismo sistema. Hablamos de las bolsas estancas.

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