2.2.3. Tejidos. Tejidos térmicos

Los tejidos térmicos están destinados a la confección de prendas interiores e intermedias. Son la auténtica barrera térmica en la retención del calor corporal debido a su escasa conductividad y a su capacidad de formar micromasas de aire; además facilita la transpiración, tanto en vapor como en líquido, dispersándola entre las miles y miles de fibras y evaporándola con el calor que genera el cuerpo. Hay dos tipos: naturales y artificiales.

Naturales.

  • Algodón. Lleva con nosotros toda la vida, es agradable al tacto y absorbe con facilidad la humedad pero no la evacua, por lo cual hace que el cuerpo pierda calor por conducción. Seca muy despacio, lo que implica que debemos desechar su uso en invierno, cuando la ropa mojada supone un serio inconveniente.
  • Lana. Hasta la aparición de las fibras sintéticas, la lana, era la más cotizada para mantener el calor del cuerpo incluso estando mojada, siendo además muy cómoda y de tacto muy agradable. Pero no todo son ventajas, ya que absorbe gran cantidad de humedad, lo que hace que aumente mucho de peso, tarde mucho en secar y ocupe mucho volumen.
  • Lana termógena. Este tejido intenta beneficiarse de la excelente capacidad térmica de la lana paliando el tema de su escasa transpirabilidad y lento secado, mezclandola con fibra (poliéster o polipropileno). Se utiliza sobre todo en calcetines para mucho frío y ropa interior de expedición. Además es muy recomendable para aquellas personas que sean alérgicas a los tejidos sintéticos.

Sintéticas.

  • Lycra. Se suele utilizar como complemento, es decir, se mezcla con otros tejidos para que éstos se beneficien de sus propiedades hidrófugas y elásticas. Es habitual encontrarla en puños, cinturas y mezclada con poliéster para obtener prendas que se adhieran a la piel.
  • Poliamida. Es el conocido Nylon (nailon) y es empleada para reforzar prendas, ya que es muy resistente y además absorbe poca agua.
  • Polipropileno. Es muy ligera y es la que menos cantidad de agua absorbe, entre un 0,05% y un 0,01%. A pesar de esto se resiste bastante a ser traspasada por la transpiración en estado líquido, por lo que se combina con tejidos o se construye en tejido abierto tipo red para evitar este serio inconveniente. Es muy utilizada para confeccionar ropa interior, calcetines y guantes interiores. Es muy resistente al uso.
  • Poliéster. Es una fibra sintética concebida para imitar al algodón. Es originaria de la síntesis de derivados del carbón y subproductos del petróleo. Se trata de una resina termoplástica muy resistente a la humedad (entre el 0,4 y el 1%), a los agentes agresivos y a las tensiones. Es la base de un gran número de variaciones y combinaciones de tratamientos propios de cada fabricante, multiplicando de esta manera sus propiedades. Permite el tintado, de ahí la gran variedad de colores que se pueden encontrar. Del poliéster se obtiene el conocido forro polar gracias a un proceso llamado cardado que consiste en desgarrar parcialmente la superficie del tejido mediante unas ruedas giratorias dentadas, consiguiendo esa textura aborregada tan confortable. El cardado puede ser por la dos caras y al aplicarse surgen millares de microfilamentos que atrapan el aire caliente formando una capa aislante del frío exterior. Después de este tratamiento se le somete a otros procesos con la intención de aumentar su resistencia a la abrasión (formación de bolitas o pilling). El poliéster se puede combinar con otras fibras para conseguir:
    • Elasticidad con lycra.
    • Mayor absorción con fibra celulósica.
    • Mayor resistencia a la abrasión con poliamida.
    • Efecto cortaviento con membranas paravientos.

    Como principales ventajas presenta las siguientes:

    • Gran ligereza.
    • Buena velocidad de secado.
    • Crea un clima cálido y seco permitiendo la transpiración.
    • No se pudre y tiene una larga vida.
    • Absorbe menos olor que otras prendas de fibras naturales.

    Como principales inconvenientes tenemos:

    • Poca capacidad térmica ante la presencia de viento.
    • Resistencia limitada a la abrasión (formación de bolitas).
    • Coste elevado.
    • Térmicamente inferior al plumón.
  • Clorofibra. Se trata de tetracloruro de polivinilo, o sea, la versión textil del PVC, lo que no quiere decir que el tejido se áspero, rígido o rugoso. Posee una alta capacidad térmica, pero tiene la gran pega de su baja transpirabilidad, por lo cual, para solucionar este detalle se suele combinar con polipropileno o poliéster. Es muy utilizado en la confección de ropa interior.
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1 Response so far »

  1. 1

    anonimo said,

    es una buena informacion te lo recomiendo buena y informacion te lo aseguro esta buen y otra vez la ultima es una buena infancia


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