2.2.1. Tejidos. Tratamientos y acabados

Una vez obtenido el tejido, la empresa, para terminarlo, se le aplican los tratamientos y acabados que lo harán eficaz para aislarnos de los elementos atmostéricos, el viento, el agua y el frío. Estas terminaciones tienen una relación muy directa con la impermeabilidad que es medida por el Test de Schmerbereg o de la columna de agua. Está basado en la teoría de los vasos comunicantes, pretende medir la impermeabilidad de un tejido en función de la columna de agua que tenga encima. Consiste en colocar una muestra del tejido recubriendo herméticamente la boca de un vaso comunicado a una pipeta graduada en milímetros a la que se le va añadiendo agua hasta que aparece una gota al otro lado; de la cantidad de líquido introducido se obtiene el valor de la impermeabilidad del tejido que como mínimo debe mantenerse por encima de los 1000 mm. Esta cantidad puede expresarse también en unidades de presión bar (1 bar = 10000 mm).

Los tratamientos son los diferentes procesos a que se somete al hilo y a la empesa para conseguir un tejido con propiedades de aislamiento e impermeabilidad.

  • Hidrofugado. Consiste en someter al hilo a una serie de baños de productos químicos que lo empapan y que impiden que más tarde absorba agua. Su columna de agua se sitúa entre los 100 y los 400 mm por lo cual no podemos afirmar que sea impermeable.
  • Resinado. Una vez obtenido el tejido se extiende sobre él una capa de un producto derivado de resinas sintéticas. Este proceso cayo en desuso debido a que la película impermeabilizante se desprende con suma rapidez dejando pasar el agua (antiguas mochilas).
  • Inducido. Se aplica un producto plástico (poliuretano, PVC, caucho…) que se adhiere al tejido formado un solo cuerpo con este presentando una cara mate y rugosa y otra brillante y lisa (inducida). Son muy impermeables (conlumna de agua > 1000 mm) pero no transpiran.
  • Deperlantes. También es un producto plástico a base de poliuretano, aplicado en el tejido exterior y con una estructura definida que no impide la transpiración, pero que hace que escurra el agua sin que llegue a penetrar en el tejido, empapándolo. No tiene una columna de agua elevada y se deteriora con mucha facilidad, sobre todo con los lavados.

Los acabados son el resultado de unir una membrana, con unas propiedades determinadas y específicas dependiendo del uso al cual esté destinada, a un soporte textil, empesa, del tipo y cualidades que sean.

  • Membranas microporosas. El proceso es similar al de inducción pero lo que se aplica al tejido no es un producto sino una membrana que por si sola tiene cuerpo y forma. Esta membrana, que es de teflón expandido, tiene una serie de microporos de un tamaño mucho menor que el de una gota de agua, pero superior al de la moléculas de vapor de agua, por lo tanto, el agua no puede traspasarla. El vapor, producto de la transpiración y sudor corporal, si puede salir hacia afuera y no condensarse entre el cuerpo y las prendas que llevemos puestas. Al ser un entramado de miles y miles de fibras superpuestas y entrecruzadas en forma de redecilla, tiene una función de corta viento. Si el teflón es sometido otra vez a un proceso de expansión o estiramiento obtenemos otra mebrana de mayor tamaño de poro, muy transpirable , no impermeable y que sigue cortando el viento gracias a la estructura de redecilla mencionada anteriormente. Si de nuevo tratamos el teflón nos aparece otra membrana muy transpirable, que no absorbe nada de agua y corta el viento, pero sin ser del todo impermeable. Otras características importantes de las membranas:
    • Bidireccionales, es decir, que funciona en los dos sentidos, hacia dentro y hacia afuera.
    • Baja elasticidad, no resiste muy bien las tensiones fuertes.
    • Muy impermeables.
  • Membranas poliméricas. Es el sistema menos conocido de todos y fue desarrollado por el Shefield Instituto inglés. La membrana no tiene microporos y su transpirabilidad se debe a un complicado proceso llamado encadenamiento molecular basado en dos elementos: uno hidrófilo (absorbe agua) y otro hidrófugo (repele el agua). El primero capta las moléculas de vapor de agua y el segundo las repele hacia el exterior. Es una membrana muy elástica, resiste bien el lavado y tiene una columna de agua muy elevada.
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